Hola a todos los seguidores del Sr Ornitorrinco,
Antes de comenzar me gustaría darle las gracias al Sr Ornitorrinco por prestarme su ventana ciberespacial para plantear una cuestión que se me ha abierto desde que he leído el libro “Nacidos para correr” del periodista Christopher McDougall.
Este libro, que venía con marchamo de best seller, lo compré en la librería Castillón pensando que se trataba de una novela de aventuras en la que el hecho de correr también era protagonista. Cuál fue mi sorpresa cuando vi que se trataba de un ensayo sobre una tribu mexicana, los
tarahumara, que habían desarrollado una técnica de correr que los hacía invencibles en ultramaratones. Como esto tampoco daba para mucho, el autor se pone como ejemplo de persona poco adecuada para correr pero que al final consigue acabar una ultramaratón organizada por un norteamericano que vive con los tarahumaras y en la que también participan algunos especialistas de Estados Unidos. Entre medias, el libro explica la técnica de correr de estos indios y las compara con la técnica que actualmente practicamos la mayoría de los aficionados.
Y ahí es donde surge la pregunta: ¿corremos adecuadamente?
En el libro, el autor apuesta claramente por la técnica de estos indios, que no es otra que correr como si fuéramos descalzos, lo que nos obliga a apoyar con el antepie, en lugar de con el talón, que es como nos recomiendan los fabricantes de zapatillas hoy en día. Todos los entrenadores y corredores que nombra están de acuerdo con esta forma de correr, incluso se queja de que publicaciones como Runner,s World no le prestan la atención debida. Curiosamente, la edición española de la revista publica este mes un artículo sobre las técnicas de correr en el que nombra el libro de Christopher McDougall y apunta una de las conclusiones que también se sacan: corriendo descalzo se evitan o mejoran las lesiones producidas por correr.
He hablado de este tema con algunos compañeros mientras corríamos, y David Alas me comentó que había oído hablar de las zapatillas “minimalistas”. Rebusqué en internet y aparecieron las también nombradas “Five Fingers”, unas zapatillas con muy poca suela y que se caracterizan porque llevan separados los cinco dedos del pie. En USA son un éxito de ventas, y eso que el precio no es una ganga.
Desde que empecé a leer el libro estoy haciendo pruebas en mi técnica de correr. Mis tiempos no han mejorado, y los gemelos acaban más cargados, pero esta semana lavé unas zapatillas que hacía dos años que no usaba y estaban desahuciadas por tener el talón desgastado, me las calcé, corrí hasta Castillazuelo (ida y vuelta desde mi casa:16,5 km) y no noté diferencia de otras zapatillas más nuevas que tengo.
No se si el futuro pasa por volver al pasado en cuanto a la forma de correr. Tampoco se si esto es una moda pasajera o una estrategia de las marcas de zapatillas para vender nuevos modelos porque los viejos ya están agotados.
La pregunta está ahí, que cada uno busque la respuesta que mejor le funcione.
Un saludo
Fernando Abellán
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| tarahumaras corriendo en las matriculas de chihuahua |